Oyá, mi madre adoptiva

Oyá, orisha del río de 9 vertientes, los cementerios y el mercado

Nací de las aguas eternas y azules. Soy una criatura de agua, de las aguas gemelas donde el río y el mar se juntan. Y por tanto, siempre pensé que mi vertiente principal de conocimiento procedería de las aguas de Yemayá y Oshún, pero habría de descubrir algo diferente.

Años después de haber pasado por Kariosha, la iniciación como sacerdote de los orishas, me encontré sin una casa de orisha o ilé donde crecer y florecer. Las razones que me separaron de mi padrino fueron varias, pero una fue un factor de gran peso. Para él las mujeres en la santería pertenecen en la cocina, frente a una máquina de coser o como colaboradoras en algunos rituales, pero no como adivinadoras o en roles más allá de lo estético. Mi punto de vista es que las mujeres en la santería son preciadas y que no se deben limitar sino apreciar. El consejo de las mujeres debe ser codiciado y respetado por su naturaleza instintiva y llena de sabiduría de sobrevivencia, por sus poderes únicos de creación, su capacidad de alimentar el alma y la imaginación y por mantener vivas las tradiciones. Debemos apreciar el talento de las mujeres leyendo el diloggún (16 caurís) y el obí (coco).

¿Cómo no honrar a la mujer si damos reverencia a Yemayá, Oshún y Oyá y a muchos otros orishas mujeres por este mismo tipo de cualidades antes descritas? ¿No son ellas nuestras madres, nuestros modelos?

Algunas de las primeras y más poderosas iyaloshas (madres de santo) en Cuba eran mujeres que sabían sus oddús y que podían tirar los 16 cuarís con confianza y poder. Luego de mucho meditar y de luchar con mi corazón, llegaba una y otra vez al mismo resultado: ¿Por qué abandonar lo que sé que es mi legado? Hay veces en que cuando comenzamos con devoción un camino en busca de conocimiento y de cumplir con nuestro destino individual, terminamos diciendo adiós a los padrinos que habíamos seleccionado con amor. Pero todo es tal como debería ser.

Conocí a José Merced, Yeguedé hace casi 10 años por medio de Sylvia, su madre, que está igbaé bayén ntonú. En ese entonces yo no estaba buscando abandonar mi casa de santo, pero la división entre mi padrino y yo continuaba creciendo. Me habían invitado a participar en un kariosha en casa de José y al ir conocí a bastantes personas allí. Esos fueron momentos felices. El ayudar a iniciar a una persona es emocionante, hay muchas expectativas bonitas y un gran sentido de comunidad que alegra el alma. Con el pasar del tiempo tuve la oportunidad de interactuar con José Merced en varias circunstancias tanto sociales como religiosas. Escuché lo que la gente tenía que decir sobre él y observé su dedicación para con los orishas, el crecimiento de su casa de santo y el tiempo que le dedicaba a enseñar a los que querían progresar. De igual manera José Merced ayudaba a sus ahijados a crecer y a alcanzar sus metas religiosas.

Eventualmente, mi esposo se inició bajo José Merced y yo le apoyé en su decisión de dejar la casa de santo donde hice mi kariosha en San Antonio, TX. Poco después, mi hijo se inició con Yeguedé y por tanto mi presencia en la casa se convirtió el algo natural. Sin embargo los hijos de Yemayá tienen que respetar ciertas barreras, por ejemplo, yo nunca hubiera podido ser ahijada iniciada por Yeguedé porque él es un Baloyá y a los hijos de Oyá se les prohíbe hacer kariosha a los hijos de Yemayá, como lo soy yo. Pero, como mi kariosha ya estaba hecho, estaba en la libertad de pedirle a Oyá que me diera asilo en su casa y a Yeguedé que me representara como padrino.

Existe una vibración y conexión natural orgánica que emana del los orishas del padrino y fluye hacia los de sus ahijados, y por mucho que se aceptada y querida en la casa de Yeguedé, siempre voy a extrañar ese nexo. En mi trato con hermanos de la casa he tratado de no destacar mis años de iniciación que sobrepasan a muchos de ellos y de no tratar de tomar asignaciones codiciadas en rituales u otra conducta de esta índole. Me hace feliz el contribuir como pueda a la maquinaria de una casa de orishas llena de actividad.

Un día mientras estaba barriendo el suelo en cuarto de santo, en preparación para un wemilere (una fiesta con tambores consagrados) me sentí tocada por Oyá y le agradecí desde lo profundo de mi corazón por haberme protegido y guiado y por su amor para conmigo. Me sentía feliz de haber confeccionado el atuendo de baile para mi nuevo padrino y por poder estar ahí y sentirme apreciada. El día continuo como de habitual, la fiesta fue hermosa y la casa estaba llena de gente. Oyá montó a mi padrino y se veía como realeza en el hermoso atuendo. Yo no cabía de gusto al ver que tanto él como el bailarín del tambor estaban vestidos por mis manos con ropa hecha con gran amor.

Mi padrino, aun estaba montado por ella, y para mi es natural decir que ella estaba sentada en la silla, con un recipiente de agua a sus pies y todo mundo rodeándola. Con sus manos me hizo un gesto para que me acercara y le lavara los pies. Por poco me desmayo de la felicidad. Podrás pensar que lavarle los pies a alguien es degradante…pero para mí es un gran honor. Oyá pedía mi ayuda en su transición de regreso a Olodumare, al cielo. De inmediato me di a mi tarea y mientras lo hacía, Oyá me pasó la mano por la cabeza y me dijo unas palabras que se grabaron en mi corazón tal como Yemayá marcó mi cabeza hacía ya muchos años.

“Ven a esta que está aquí, ella no nació de mí pero es mía. Ella es mayor que muchos de ustedes pero les deja su lugar en lugar de envanecerse. A ella le hace feliz limpiar el lugar donde me tiene y me agradeció hoy en silencio, pero la escuché tan claramente como si hubiera hablado en voz alta. Ella tiene un lugar en esta casa de orishas como lo tienen ustedes que nacieron de mí, por su devoción y por haberme traído a un hijo para mí (mi esposo) y por haberme parido uno para que fuera también mío (mi hijo mayor)”.

Algunas oraciones no tienen palabras, pero las respuestas que logran son como rayos. Gracias Oyá por proveerme un padrino que me nutriera y me respetara, y a ti por ser tan grande como mi madre Yemayá. Maferefún Yemayá por haberme guiado a la puerta de Oyá.

Nacida del agua, de las aguas, de los océanos salados y los dulces ríos…y criada por los vientos. Maferefún Orisha.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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29 Responses to Oyá, mi madre adoptiva

  1. montse says:

    bueno estoy sin palabras la verdad ,hay que cosas que se escapan a mi entendimiento pero bueno creo que tambien las formas de pensar ya no las creencias ,sino simplemente las culturas ,hay un abismo ,gracias que dios y la fe nos unen ,siempre y cuando no seamos fanaticos y obsesivos con los demas estaremos unidos, al menos eso espero ashe

  2. Omimelli says:

    Hola Montse, pregunta lo que no entiendas, con gusto explico lo que pueda. Sí es lindo tener la fe como factor comun y no el fanatismo o el dogma. Las experiencias son lo que nos unen.

  3. cari says:

    la bendicion omimelli …solo puedo decirle que he terminado de leer su anecdota con lagrimas en los ojos y un nudo en la garganta pues yo estoy de iyawo oni yemaya …pero Oya fue la que me defendio y por eso me siento tan identificada con usted…
    yo tambien me separe de mi madrina por razones que no amerita mencionar …pero parece que esto esta de moda .
    que yemaya nuestra madre nos de la bendicion y oya nos cubra con su fuerza y entereza…ashe omi dina

  4. Omimelli says:

    Saludos Iyawó,

    Definitivamente Oyá es un gran bastión para las hijas de Yemayá, nadie debe dudar esto.

    Da mucha pena que los llamados mayores de hoy dia olvidan lo vulnerable que son los iyawós durante su periodo de kariosha y durante los doce meses subsiguientes.

    Cuando los padres pierden el respeto por sus recién nacidos, que no se quejen luego de verse solos y olvidados en sus años posteriores.

    Lo que estamos viendo no es un asunto de moda, es un asunto de reproducción desenfrenada. No se debe parir sin antes estar preparados para hacerlo. Hoy día muchos empujan a sus ahijados a parir como ratones y el resultado es ver esta clase de desquebrajamiento en nuestras casas de santo.

    Me alegro que Oyá también te cuide y que mis palabras hayan resonado contigo.

    Omimelli

  5. rosario gonzalez says:

    Hola a todos
    es una historia muy hermosa ,que cala en el corazon de quienes creen en los orichas ,eres muy afortunada por haber recibido esa bendicion de oya ,sus palabras son como magicas ,como solo una diosa puede decirlas ,tu amor por ella ha sido recompenzado con esas dulces palabras ,del modo mas sencillo que uno pueda inmajinarse ,te ha dicho que te quiere y el amor es lo mas grande que hay.que siempre oya te bendiga ,para que nos sigas enriqueciendo con tus conocimientos . saludos

  6. Ian says:

    Hermoso todo lo que cuenta, soy hija de Ianshá, amo a mi madre con todo mi corazón, y siempre me ha salido en las lectura que Madre Iemanja me proteje en todo.Me emociono mucho lo que cuenta. bendición.

  7. FARAH HUERTA says:

    Me da gusto que mi madre OYA te haya tratado bien ella es muy linda, dejame te cuento yo tengo que traer un ilde de OCHUN porque ochun acompaña a OYA cuando hice santo eso me lo dijo el oriate !!

  8. Yeguede Comenta: says:

    Wao! No se ni por donde comenzar a escribirte unas cortas lineas. Ha pasado ya un tiempo desde este evento el cual cuando ocurrio lo compartiste conmigo y para mi tambien fue de mucha alegria y sentimiento. Cosa que me lleno de alegria pues mi casa no es mi casa sino la casa de Oya quien la ha gobernado por muchos anos y lo seguira haciendo.
    Fijate Omimelli yo al igual que tu visitaba otra casa de Osha alla para el 1974. Por cosas de la vida tanto yo como mi familia partimos de ese ile y fuimos a otro a diferencia tuya para esa fecha yo aun no estaba iniciado. Fue en ese entonces cuando conoci a Raquel Vazquez, a quien muchos las conocen por Raquel Rohena pues ese era su apellido de casada.
    En el Ile anterior que yo visitaba aun no se me habia determinado mi angel de la guarda y mi madrina en aquel entonces tenia coronado Yemaya.
    De mas estar decir que ese Orisha para mi siempre ha sido un baston y me defiende con garras y dientes. Pero el destino si sabe lo que nos tiene deparado y nosotros no.
    Madrina Raquel-Oddulami a quien tuvise el placer de conocer y compartir personalmente con ella tenia coronado Obatala. Cuando my angel de la guarda es determinado y al saber que era Oya quien regia mi cabeza pude entender el porque de ese cambio en casa de Osha. Me corone en el 1979. En aquellos anos como es logico los aleyos no sabiamos nada pues todo era mantenido en secreto y la Internet no existia. Siempre mi madrina me decia paciencia y humildad y todo lo sabras a su debido tiempo. Me corone cuando tenia apenas 17 anos y ahora al transcurrir el ya 33 anos puedo entender muchas cosas he aprendido y siempre he mantenido en mi pensamiento las palabras de Madrina. Paciencia y humildad. Palabras con luz y bien sabias. Yo me alegro que tu hayas vivido esa experiencia y siempre permanecere aqui para ayudarte en todo lo que este a mi alcanze pues soy un siervo servidor de mi madre Oya a quien adoro y venero pues en la vida he logrado muchas cosas en compania y por medio de ella.
    Cosas vienen cosas pasan como en todo. Altas bajas, alegrias, depresiones,llanto, diferencias, pero siempre se que ella esta ahi para guiarme, protegerme, consolarme y asistirme en todo lo que necesite.
    Gracias por compartir con el mundo esta anecdota tan significativa en tu vida. Sabes que aca siempre tendras una mano que te brindara consuelo, felicidad, alegria y gozo. Con mucho Amor y Respeto…. pero en estos momentos tambien te digo como me fue dicho a mi en una ocasion “con Paciencia y Humildad” todo es alcanzado en la vida.
    Gracias por ser tan respetuosa y bien dedicada ahijada y gracias por siempre confiar y acordarte de mi. Saludos a mis ahijados Elefunke y Oggun Adda Arai. Un beso y un fuere abrazo.
    Que mi madre Oya los continues bendiciendo siempre.
    Suerte!
    Padrino Yeguede

    • Omimelli says:

      Padrino,

      Ahora soy yo, la que siempre tiene muchas palabras, la que se quedo corta de ellas. Que mejor que anadir que al que buen arbol se arrima, buena sombra la cobija y si nos sopla una brisita sabrosa de Oya, tanto mejor.

      🙂

      Los muchachos te envian un abrazo y Elefunke tambien.

      Alafia baba

      Omimelli

  9. Baba Eyiogbe says:

    Buenas:
    Su relato sobre Oya me emociono mucho,al punto de que empece a llorar.Se nota el amor y el respeto que siente por los orishas.Mi angel de la guardia es Shango,no lo tengo coronado todavia,pero se que tengo camino de Osha.Yo nunca he tenido mucha finidad con esa orisha, porque le confieso que me inspira mucho temor y ademas he conocido algunas personas que son hijas de ese orisha y la forma de esas personas no me ha gustado,es como si no tuvieran quimica conmigo.Pero sin embargo me ha sucedido algo relacionado con esa orisha,resulta que mi madrina tiene un eggun con accion de Oya que me defiende como si fuera su hija y siempre me pide que la atienda.Y hace poco un babalawo que me estuvo mirando me dijo,el dia que te corones santo y vayan a preguntar quien es tu madre que pregunten primero por Oya.Y yo me quede como en shock puesto que siempre me sale Yemaya u oshun sacando la cara por mi.

    • Omimelli says:

      Baba Eyiogbe

      Me da mucho gusto saber que mi relato resonón con usted. Cuando uno comparte cosas del corazón las personas sensibles se pueden relacionar de manera directa.

      🙂

      Omimelli

  10. Iburelekun says:

    He terminado de leer su relato, y las lagrimas se me rodaron. Yo como usted tengo tanto que agradecer a Oya. Coronada con Yemaya, pero mi hija de ahora 6 años, se corono OYA a la edad de 1 año 3 meses. Le debo tanto a oya tanto como la vida misma de mi niña, ella me la prometio cuando yo ni siquiera pensaba en tener un hijo, y su cabeza tambien es de ella.

    Maferefun Yemaya todos los días de mi vida, pero tambien Maferefun Oya

    • Omimelli says:

      Iburelekun

      Me alegro mucho que nos hayas visitado y que te haya conmovido lo que compartí. Realmente Oyá es espectacular. Espero que nos sigas visitando y que compartas tus vivencias con los otros lectores que acá sacan un ratito para atestiguar en esta viaje espíritual colectivo.

      Omimelli

  11. gloria m prieto says:

    Omimelli su relato me emociono como buena religiosa a su vez ver mi familia amada en el regazo de Oya es una aleria indescriptible,yo como hija de Yemaya te dire que vivo eternamente agradecida de OYA y de tu amado padrino
    Pase por. Algo similar y encontre un hijo de Obatala que me abrio su corazon y me cuida como nadie!!!!!!maferefun Oya todos los dias de. Mi vida la amo y vivo agradecida de ella una eternidad
    Bendiciones a tu padrino. Jose Merced

  12. Elle Omo Oyà says:

    que Hermoso!!! se me cayeron las lagrimas de la emocion al leer su relato …
    Oyà Yansa es maravillosa , la amo con todo mi akokan
    Maferefun mi madre todos los dias de mi vida!!!

  13. Adonis says:

    Hermosísimo su testimonio, sobre todo por la devoción religiosa suya, su texto está impregnado de muchísimos valores que las casas de santo de hoy en día debían incorporar para una mayor unidad y fraternidad entre padrinos y ahijados, y entre hermanos de santo, sin importar solvencia económica, género, sexo u orientación sexual. La admiro y no se detenga, funde usted su propia casa religiosa y siga practicando esa comunion divina que la ha acercado mucho mas a los verdaderos orisas, esos que habitan ademas de en nuestra leri, en nuestros corazones.

  14. caro29 says:

    Lloré mucho al leer este relato.
    Quisiera pedirle en nombre de todos los Santos, los Orishas, su ayuda, claro si está a su alcance.
    Soy de Venezuela, pero quiero saber si su Casa de Santo tiene representantes en mi país (Caracas) y si puede recomendarme a alguien de su confianza para poder plantearle mi problema y ver si, de alguna forma, logro resolverlo.
    Quiero darle las gracias de antemano, por su valioso aporte e interesantes temas, realmente dan qué pensar. Gracias.

    • Omimelli says:

      Caro

      Nosotros no tenemos una rama en Venezuela. Sin embargo mi padrino viaja mucho y a lo mejor pueden ponerse de acuerdo y coincidir en uno de los viajes que él haga.

      Si gustas que te escriba y quieres que te de alguna orientación, envíame una nota a mymysticcup@gmail.com

      Omimelli

      • caro29 says:

        Hola Omimelli, Buenas Noches!
        Un millón de gracias por responderme, eres amable al hacerlo. También le doy infinitas gracias a Olofi y los Orishas.
        Claro que te escribiré al mail que me dices. Muchísimas gracias y que la Grandes Madres: Yemayá, Oshun y Oyá te continúen bendiciendo siempre, y por supuesto, como tu le dices el Sr.Personalidad también te bendiga.

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  17. IVONNE LEE SANCHEZ says:

    HOLA YO SOY HIJA DE OYA PARA MI MADRE ME CAMBIO LA VIDA YA QUE PERMITIO SER MADRE, ALGO QUE NUNCA HUBIERA PODIDO LOGRAR ELLA LA AMO CON LO MAS PROFUNDO DE MI SER, LE DOY LAS GRACIAS POR SU INFINITO AMOR, SU PACIENCIA Y SU MISERICORDIA. ACHE PARA TODOS

  18. rosita says:

    OYA mi madre te AMO… Orgullosa de ser tu hija y espero en Oloffi coronarte pronto…

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