Entendiendo a los orishas por medio de la cinética

Bailarines de Yemayá

Cuando se trata de los orishas, existen diferentes niveles de entendimiento. Para los iniciados, hay varios niveles de complejidad al entender su orisha tutelar y ese entendimiento es adquirido a través de los años, y aun así, dicha profunda compenetración intelectual se ve impactada por factores externos y fuerzas internas. Una de las maneras en las cuales podemos observar esta dinámica es por medio de la cinética y la estética de los bailes a los orishas, en particular al observar la interacción entre el bailarín, la música sacra y los participantes del baile.

Cabe mencionar que no soy una bailarina experta. Mi padrino sería el primero en estar de acuerdo con que tengo no uno, sino dos pies izquierdos a la hora de bailar para los orishas. Pero la destreza del bailarín es uno de muchos elementos a tenerse en cuenta al hablar de los niveles de entendimiento que se pueden desarrollar sobre un orisha por medio de la música sacra y el baile, ya que el orisha puede sencillamente apoderarse del cuerpo del bailarín y transformarlo en un instante, de descordinado (como yo con mis lindos pasos de baile) a fluido y elegante. Una vez que los pasos de baile comienzan en frente a los tambores, cualquier cosa puede suceder.

Tomemos como ejemplo los pasos de baile de Yemayá, mi orisha tutelar. Sus movimientos son regios y fluidos, sus manos imitan el movimiento de las olas del mar. El bailarín a veces hasta hace gestos con sus manos que sugieren extraer agua del mar, tal vez, para limpiar los caminos de sus hijos. Todo esto es fácil de observar, pero lo que sucede cuando se inicia un trance, lo que se desata entonces es otra cosa muy diferente. Muchos bailarines dicen sentirse desorientados, su percepción espacial cambia y la perspectiva parece alterarse. El orisha comienza a tomar control del cuerpo y el bailarín ya no está en control del baile, el bailarín comienza mecánicamente a integrar la esencia colectiva del ritmo del tambor y del grupo, según orisha se acerca aun más. Entonces, como un relámpago, el bailarín ya no está, se ha ido de su entorno, está en un lugar entre mundos. El orisha ha llegado, y ahora, se ven movimientos de baile con una precisión fuera de este mundo, pies que se mueven al ritmo perfecto con el tambor.

No, yo nunca he sido caballo de santo- la persona que es montada o poseída por el orisha. Entonces, ¿cómo es que puedo describir los mecanismos internos de esta poseción y trance? Eso se debe a que al cruzar el umbral del Igbodu (el cuarto donde se hace la consagración) se da un proceso de gnosis que es infundido al neófito, diría yo, a nivel molecular, durante el proceso de Kariosha (coranación o asentamiento del orisha en la cabeza de una persona). Aquellos que estén conscientes de este proceso y de sus propios cuerpos, aquellos que buscan un entendimiento más allá que el de la servitud a los orishas entienden exáctamente lo que estoy diciendo. El conocimiento de los orishas está contenido, sellado dentro de la cabeza de un iniciado(a). Está en manos de esa persona el descubrir ese mundo interior. Por tanto, sin ser un caballo de santo, yo creo poder unirme a aquellos que lo son desde mi propio punto de vista, aunque mis pasos no sigan el ritmo del tambor a la perfección.

Sin embargo, el entendimiento de los orishas por medio de la cinética no se limita al baile ya que los orishas pueden elegir caminar entre los participantes de un Wemilere (fiesta para los orishas). Es ahí cuando madre busca a su hijo. Yemayá se acerca a la multitud en busca de uno de sus hijos. Puede que el caballo nunca haya visto a este hijo en particular en su estado consciente, pero Yemayá ciertamente conoce a sus hijos por nombre y puede que los llame o que vaya en busca de ellos. Al encontrarse se sucita otro diálogo, uno donde los movimientos dicen más que las palabras. Supongamos que Yemayá encontró a un Oní Yemayá (sacerdote de Yemayá). El iniciado se tira al piso para saludar, su cadera izquierda sobre el piso y la parte superior de su cuerpo apoyado sobre el codo, entonces con gracia se voltea y repite la posición de manera fluida y elegante, pero esta vez con el lado derecho de su cuerpo. Yemayá pausa, observa el saludo y entonces toca los hombros del iniciado y le manda a ponerse de pie diciéndole, ¨Didé¨. Esta interacción tiene un significado que va más allá del mero acto de saludar a un orisha. Es el prop¡o orisha el cual refresca al iniciado que acaba de postrarse a sus pies sobre el suelo. Yemayá misma ha levantado al sacertote o sacerdotiza que esté postrado ante ella y en ese acto ella le retira del cuerpo todo peso y le da su bendición. Durante ese intercambio sin palabras, se logra un balance entre el orisha y el iniado.

Otros movimientos pueden ser analizados de igual manera, cada uno con las particularidades del Orisha que se manifieste en el wemilere en cuestión. Yo con gusto analizaría cada uno de los gestos que he observado en Yemayá en muchas fiestas, pero el propósito de este corto ensayo es de dejarles con un algo en que meditar: Al lidiar con una divinidad, hay que ver más allá de lo mundano. Hay que dejar los ojos físicos a un lado y entender a Yemayá a un nivel más profundo. Es através de la cinética y la estética que entramos a una más profunda comunión con los orishas.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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6 Responses to Entendiendo a los orishas por medio de la cinética

  1. FRANCISCA SANTANA says:

    ME GUSTO MUCHISIMO EL ARTICULO,TODAVIA NO ME HE PRESENTADO A TAMBOR.SOY HIJA DE ODDUA,OBBATALA-OYA,Y TENGO QUE DAR TAMBOR A OBBATALA COMO PADRE MIO QUE ES,Y TAMBIEN EN SU MOMENTO A CHANGO QUE ME LO PIDIO EN ITA.CON LO QUE LEI,TIENE QUE SER UNA CEREMONIA PRECIOSA,PERO POR AHORA NO ES POSIBLE…VEREMOS A VER CUANDO PODRA SER.DE TODAS FORMAS ME ENCANTO LO DESCRITO Y MUCHAS GRACIAS.ASHEEEEEE

  2. Omimelli says:

    Hola Francisca,
    Cuando te llegue el momento de presentarte al tambor tus mayores te van a guiar y va a ser una experiencia sublime. Tu nada más disfrutala y vive cada segundo sin tener expectativas. Trata siempre de ser una tabla rasa cuando vayas pasando por momentos de importancia, así los orishas serán los que de la mano con tus mayores guien tus pasos y te ayuden a entender los secretos de esta religión que profesamos millones con orgullo y alegría. Ashé pa ti hermanita.

  3. gloria says:

    Omimelli Bendicion Mferefum Yemaya todos los dias de mi vida..que escrito tan bello mi Dios mis felicitaciones,ya aun no me ha tocado esa parte pero se la disfrutare al lado de mi adorado padrino ,es una de las experiencias que quedaran en nuestro ser religioso y humano,bailar …no se..quisiera bailarle a mi madre ,como nada pero tengo que aceptar lo que sea,ella sabe tiene mi cabeza y es mi felicidad,no lo puedo comparar con nada..la AMO ya cuando me toque les contare con gran ilucion,recuerden simpre les pido la bendicion,un beso de aqui.. mi islita bella metida en la mansion de YEMAYA ..IYAWOSITA Gloria

  4. maria villa rodriguez says:

    saludos a todos estoy embelesada con todos los artic ulos k he leido aqui alguien me puede instruir sobre esto, fascinada con ELEGGUA Y YEMAYA………

  5. Sarly Ybed Dominguez says:

    me encanta este blog es perfecto para empezar a entender mas acerca de esta religion y como me dice mi novio tomarmelo todo con calma, paciencia y prudencia. estoy leyendo paso a paso tu blog. muchas gracias.

    att:
    Sarly.

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