No estamos exceptos de la ley: El Sacrificio y desecho de animales en rituales de Santería

El disponer apropiadamente de restos de animales es un asunto de respeto.

El disponer apropiadamente de restos de animales es un asunto de respeto.

Cuando se trata del desecho de restos de animales utilizados en rituales, los oloshas enfrentamos un problema complicado. Según artículos recientes publicados en The Miami Herald (http://www.miamiherald.com/2013/01/06/3170090_south-beach-santeria-decapitated.html#storylink=addthis) y en el The Huffington Post (http://www.huffingtonpost.com/2013/01/06/goat-chickens-decapitated-south-beach-santeria_n_2422245.html), entre otros medios masivos de comunicación, se nos retrata a los santeros u oloshas como bestias que abusan de los animales torturándolos en rituales extraños y luego se deshacen de los cadáveres en una forma insalubre en lugares públicos. ¿Sabes una cosa? Los artículos describen con bastante precisión algunas de las realidades de la comunidad de la santería.

El hacer un sacrificio, ni siquiera el hecho a manos del más experto, no es un acto de gentileza. Un sacrificio es un intercambio de fuerza vital. Una vida debe terminar para que otra se mejore. Este final viene acompañado de dolor, no hay duda al respecto. Por eso la palabra sacrificio, de lo contrario, no lo llamaríamos sacrificio y sino fiesta. ¿No es cierto?

Sin embargo, los sacrificios deben hacerse de una manera humana y los restos deben desecharse siguiendo las normas de salud y seguridad locales. He aquí el meollo de nuestro problema múltiple:

(1) El cuido y manejo adecuado de los animales antes de su sacrificio. Es el deber de los padrinos el capacitar a futuros oloshas sobre cómo cuidar correctamente los animales que van a ser sacrificados. Los animales deben ser transportados con seguridad en jaulas apropiadas bien ventiladas y de tamaño adecuado. También deben ser alimentados y tener acceso a agua, deben mantenerse limpios y no apilados unos sobre otros. Los animales no son estúpidos, no se debe permitir ver otros animales siendo sacrificados delate de ellos. Ellos pueden sentir el miedo y reaccionarán como consecuencia liberando cantidades excesivas de adrenalina y echando a perder la carne, que no haya sido utilizada para una limpieza, y pudiera ser cocinada y comida. Por otra parte, el mal manejo de un animal y la creación de la tensión indebida en la criatura en realidad puede ser un generador de Osogbo, ya que innecesariamente se calentará el animal y por lo tanto la sangre a ser ofrecida.

(2) Eliminación de restos de animales utilizados durante rituales de celebración, iniciáticos y propiciatorios. Les voy a ofrecer aquí algunas sugerencias que bien podrían facilitar el proceso de desecho de los restos. Hay una buena cantidad de restos de animales después de una kariosha. Es la responsabilidad de los mayores oficiantes el localizar un contenedor de basura o una instalación adecuada para eliminar los restos. Es inaceptable invadir basureros privados, dejar los cadáveres en las carreteras, en lotes boscosos o maniguas, playas, ríos, cruces de camino y otros lugares públicos. Si hay una necesidad ritual de llevar los restos a, digamos, una vía de tren, vamos a ser inteligentes al respecto. ¿Por qué no preguntar si, por ejemplo, los restos podrían presentarse en la vía del tren y luego llevados a un basurero o en un lugar apropiado de acuerdo con las normas de salud local y la ley? Esto cumpliría con los requisitos rituales y también nos evitamos posibles problemas con la ley. ¿Qué podría ser más irónico que hacer un ritual para salvarse de los problemas legales, pero terminan siendo detenidos por arrojar basura público o violaciónes de saneamiento?

(3) Devaluación de la vida. Cuando un olosha deja de ver a estos seres vivientes (cabras, gallinas, tortugas, palomas, corderos, etc.) como los seres sintientes que son, ellos comienzan a perder su valor. Cuando una vida deja de ser apreciada y respetada, entonces estamos, en esencia, devaluando la ofrenda que se está a punto de hacer. ¿Sabes una cosa? Esto puede hacer literalmente un corto circuito en el sacrificio que está a punto de realizar. Cuando el sacrificio se hace de corazón, con pleno reconocimiento de la vida a punto de extinguirse y con gratitud por este sublime intercambio de energía, una transformación alquímica tiene lugar y los cielos se abren para aceptar la vida que ofrecemos con un corazón humilde y misericordioso.

(4) Cultivar una imagen pública positiva. Los medios de comunicación crean percepciones con sus historias. Contrariamente a lo que la mayoría piensa, la función de los medios no es informar a la gente, es vender periódicos y aumentar los ratings de sus programas para poder vender publicidad. Los medios de comunicación instigan la curiosidad y el morbo de sus audiencias con paquetes ‘informativos’ cuidadosamente elaborados llenos de hechos entretenidos y excitantes cuidadosamente seleccionados para controlar la atención de las masas y guiarlas como vacas al matadero. Así que aquí estamos como comunidad religiosa, dándole munición medios para erosionar nuestra reputación que ya de por sí es percibida como precaria. Si queremos ser percibidos como brutos y salvajes, entonces les insto a que sigamos arrojando restos de animales al mar, en los ríos, en lugares públicos… y en fin, a que sigamos sirviendo en bandeja de plata un banquete verdadero informativo para ayudar a los medios de comunicación a dar forma a nuestra infame reputación y saciar la necesidad del público por las historias morbosas y macabras.

Tenemos que admitir que tenemos problemas y estar decididos a resolverlos como comunidad. Si esto significa que tenemos que vigilar a los demás, que así sea. Es preferible tener que rendirnos cuentas los unos a los otros, en familia religiosa, que el rendirle cuenta a otros foráneos que jamás se preocuparán por entender nuestros puntos de vista religiosos y simplemente nos descartan como seguidores de un ‘culto ignorante’, lo cual claramente no somos. Los oloshas debemos de estar bien conscientes de las reglas y códigos locales de salud y seguridad y seguirlos como cualquier otro ciudadano responsable. No vivimos en un vacío y el ser olosha no nos hace inmunes. Tenemos que entrenar a nuestros ahijados desde el primer día en que se convierten en parte de nuestras casas religiosas para que sepan que son responsables ante sus mayores y ante la comunidad en general. Tenemos el derecho constitucional al sacrificio de animales, pero este derecho acarrea responsabilidades y no estamos exceptos de las leyes locales. Un ejemplo perfecto de cómo vamos a tener que enfrentar estatutos locales se puede ver en el caso Jose Merced vs La Ciudad de Euless, Texas. Este caso fue una batalla muy reñida que se perdió en el nivel local y tuvo que ser apelada para que pudiera ser revocado.

En resumen, egbons y abures, tenemos que saber atenernos a las reglas y usar el intelecto y la cabeza que Olofi ha tenido a bien darnos, no solo para andar presumiendo nuestro Olofi le ha el “tener santo coronado”, sino también para encontrar formas creativas para llevar a cabo los rituales, mientras que al mismo tiempo obedecemos la ley y mejoramos nuestra percepción pública como comunidad religiosa. Esta hija de Yemayá apasionada y obstinada en mejorar nuestra situación, ya cree haber dicho lo suficiente sobre este tema…al menos por lo pronto.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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2 Responses to No estamos exceptos de la ley: El Sacrificio y desecho de animales en rituales de Santería

  1. rosario gonzalez says:

    hola y saludos, estoy de acuerdo contigo , hoy en dia los religiosos debemos adaptarnos al mundo en que vivimos que no e s igual al d ehace ma sde un siglo donde todo era manigua, ahora es dificil encontrar en una cuidad una manigua , por lo tanto como tu dices a la hora de dar coco a los ochas debemos preguntar primero el lugar que mejor nos conviene a nosotros mirando desde la perpectiva de cuidar el medio ambiente y eso los orichas lo entiende, en mi caso ya mi padrino me dice el ebbo y me recomienda que pregunte el mejor lugar que me conviene porque sabe que es dificil para mi encontrar , por ejemplo una loma y el rio me queda muy lejos, , otra cosa e s que hablo con los orichas primero y les digo que le pongo el adimu pero no puedo ponerlo en el lugar que a el le gusta porque no puedo pero se lo dejare en tal lugar y doy coco y simepre me sale bien , es decir debemos hablar primero , a no ser que sea un ebbo muy importante de salvar una vida otra necesidad muy grande debemos dejar los ebboses en lugares que nos traigan problemas como por ejemplo ser acusados de contaminar , porque dentro de poco muchas cuidades tendran esas leyes ,viendo como estan creciendo el numeros de religiosos hoy en dia, que ya es una produccion masiva , a donde vamos a parar como dice la cancion, ojala madrina virtual como te llamo, muchas personas lean tu articulo y analizen tus palabras y actuen de otra manera , a la hora de hacer sacrificios y dejar los restos de los animales , saludos

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