La bendición de tener un nuevo ahijado

Bienvenida a nuestro nuevo ahijado

Estamos contentos. Hoy fue un día bueno y con una gran recompensa. Mi esposo y yo le dimos la bienvenida al más nuevo miembro de nuestro ilé, una persona a quien ambos queremos y respetamos en la comunidad de Palo como Npangui (un hermano) y amigo y quien ahora es nuestro nuevo ahijado.

El tener ahijados es una gran responsabilidad, un deber que no se toma a la ligera. De hecho, es nuestra práctica no admitir en nuestra casa a toda persona. La persona debe probar ser verdaderamente meritoria del tiempo que le vamos a dedicar para su desarrollo espiritual. Después de todo, la cantidad de tiempo de calidad para dedicar a criar a ahijados propiamente es limitada.

Entendemos que esta práctica de ser selectivo con las cabezas que vienen a descansar al pie de nuestros orishas es una criticada por muchos oloshas. La tendencia común es el querer tener un pueblo, el tener los más ahijados posible. De alguna manera la cantidad para muchos equivale a prestigio. Sin embargo, para nosotros la calidad es la verdadera corona que podemos ofrecer a nuestros orishas. Cada persona que verdaderamente viene a la casa y se compromete en seguir un camino de Iwá Pelé se convierte en una joya en la corono de nuestros orishas.

El camino para nuestro nuevo ahijado no fue un rápido ya que en el pasado, hace muchos años él se había caído en manos de un olosha que no seguía reglas como se esperaba y quien no hacía las cosas debidamente, pero todo eso es agua pasada y agua pasada no mueve molino.

Hace casi un año que nuestro Npangui no sorprendió pidiendo una lectura con el Dilogún. La lectura trazó un mapa a seguir para él y los orishas marcaron una serie de cosas a lograr antes de tomar los Elekes. El se encargó de cumplir con lo que se le había pedio a su ritmo y cumplió con todo. Cuando se sintió listo, conversamos. Tanto Yemayá como Obatalá le recibieron con la bendición de una lectura perfecta para ser aceptado a Ilé Eye Ife, nuestro ilé.

De hecho, nosotros acostumbramos a preguntar a los Orishas antes de aceptar a alguien al ilé. Cualquier persona que tenga una lectura que no sea perfecta sencillamente no es admitida. Una lectura perfecta no garantiza que todo va a fluir perfectamente, pero es verdaderamente una señal de que esa persona ha llegado al lugar indicado y que tiene la bendición de los orishas. El camino será uno fácil o complicado dependiendo de la comunicación mutua, la dedicación y el respeto entre mayores y ahijados.

Es una gran confirmación de lo valioso que es el hacer las cosas bien es que nuestro nuevo ahijado obtuvo lecturas perfectas a través de todos los pasos de su ceremonia. ¿Cuán más claro pueden hablar los Eggún y los Orishas para indicar que están contentos con el recién llegado?

Damos la bienvenida a nuestro nuevo ahijado. Que tu vida siempre reciba las bendiciones de Obatalá y Yemayá.

Ashé O, Iré O.
Omimelli & Kal
Oní Yemayá Achagbá & Olo Obatalá Oshalufón

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4 Responses to La bendición de tener un nuevo ahijado

  1. sole says:

    Aboru aboye!! que bonito q es lo q publicas siempre y me pone muy contenta ver como crece tu famila ase

  2. Omimelli says:

    Sole,
    Gracias por leer y por tu comentario. Acá estamos de celebración hoy, mañana empieza el proceso de educación. 🙂

    Omimelli
    Oní Yemayá Achagbá

  3. iyawo says:

    Mis felicitaciones la rigurosidad a veces caee fuerte para algunos religiosos,pero para los orishas que son los tutelares les es de alegria,ver como sus hijos llevan y entregan un respeto al orisha,tengo una experiencia en un tambor donde bajo Oya a la tierra y fue mas claro que el agua,por eso mismo,el respeto y seriedad no pueden faltar,es la vida misma ,mis felicitaciones a…. Yemaya me lo guarde.

  4. Omimelli says:

    Iyawó,
    Gracias por tus palabras. Nadie llega lejos sin disciplina, el que quiere estar en este camino y caminarlo propiamente, tiene que aprender a valorar la tradición y preservarla. De lo contrario el caos que vemos hoy dia con la gran degeneración que vivimos continuará erodando lo existente.

    Pero de la misma manera en que algunos degeneran tradiciones, otros con la misma fuerza y con mejor conciencia de nuestros actos, nos damos a la tarea de regenerar y sembrar un futuro siguiendo Iwá Pelé y lo heredado de nuestros ancestros.

    Ashé O.

    Omimelli
    Oní Yemayá Achagbá

    Yemayá oro mi!

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