La Oyugbonakán: Un rol de comando y respeto (Parte 2)

La Oyugbonakán puede ser tanto varón como mujer

La estructura de Ilé Orisha tradicional dicta que un nuevo iniciado, sin importar su nivel de iniciación, debe ser patrocinados por dos personas, una madrina y un padrino.

Sin embargo, la selección de uno de los patrocinadores de cada sexo, aunque práctico, ya que imita la estructura biológica de dónde provenimos, no siempre es factible. Para los efectos de explicar el rol de la oyugbona o oyugbonakán, vamos a entender que la pareja de padrinos consta de un padrino principal y de una oyugbonakán y que la misma puede estar constituida por dos varones, dos hembras o una pareja no necesariamente casados entre sí.

La primera vez que oyugbonakán entra a la vida de un aborisha (persona no iniciada) es cuando la persona recibe la elekes y se convierte en aleyo (creyente no iniciado al rango de olosha). Desde el momento esto sucede hasta el momento una persona decide hacer kariosha, la relación con los padrinos debe haber madurado considerablemente y el futuro iyawó debería ser capaz de tomar una decisión informada y saber lo bueno y lo malo de las personas que serán sus más importantes modelos religiosos.

El oyugbonakán no es una sirvienta, aunque muchos definen ese rol como tal. El oyugbonakán es más como un teniente. Antes de la ceremonia de kariosha la oyugbonakán llevará al iyawo a la ceremonia de ebbó de entrada. La oyugbona también será responsable de llevar al iyawó a Ilé ibú o al río, donde se realizará un acto de profundo significado para el iyawó porque se le purifica y este acto significa una ruptura con el pasado. La oyugbonakán se encargará de pagar los aspectos adecuados a Oshún ofrendándole, entre otras cosas, uno de sus alimentos favoritos que es llama ochinchín. Esta ofrenda es preparada por la propia oyugbonakán.

El trabajo de la oyugbonakán no termina ahí porque debe asegurarse de llevar el secreto del río el cual es adquirido en la ceremonia y la tinaja (una vasija de barro llena de agua de río), ambos son cruciales para las ceremonias por venir. Una vez que el Iyawó se ponga a dormir al regreso al igbodú, la oyugbonakán tiene que asegurarse de que todos los elementos para las ceremonias estén organizados y en su lugar, luego se retira para preparar el ashé en una ceremonia llamada machuquillo (molienda de ashé).

Durante el día de kariosha, el oyugbonakán no sólo se encargará de mantener vigilado al Iyawó en todo momento, sino que también se encargará de la ejecución y supervisión de todo el trabajo realizado en el igbodú. Ningún detalle debe escapar de los ojos de la oyugbona y sus funciones y ceremonias no debe ser delegada a otros.

He visto un montón de oyugbonakán vagos delegar a otros la Rogación de Ordón (ceremonia que se lleva a cabo mientras el iyawó está sentado en el ordón ceremonial que bien puede ser una roca, mortero o el tronco de almendro dependiendo del santo a ser consagrado), el obí después de que rogación de ordón y muchas otras cosas. He visto oyugbonakán apenas mover sus labios para cantar cuando el lavatorio estaba en curso o durante el afeitado y coronación de la Iyawó.

Por otra parte, he visto muchas oyugbonakán trabajar con ahínco para asegurarse de que sus iyawós sean tratados como realeza y donde el igbodú está inmaculado y las ceremonias fluyen con precisión marcial. Estos oyugbonakán conocen el poder de cada uno de sus actos y el poder de las manos y sus palabras en cada una de sus acciones.

No importa que sea el padrino principal o la oyugbonakán uno tienen el deber de hacer estera o dormir en el suelo con el iyawó por los próximos 7 días. Invariablemente, cada mañana, la oyugbona se despierta antes que nadie, hace un desayuno ceremonial para el iyawó y también le baña y le viste para las ceremonias del día. El oyugbonakán tiene que saber pintar la lerí (cabeza) y se encarga de dar la bienvenida y atender a los mayores que puedan venir a visitar el iyawó durante los 7 días de ceremonias.

Hay muchas otras ceremonias realizadas en estos días, la oyugbona organiza todas ellos. En el Día del Medio, la Oyugbona se encarga de los cambios de vestuario del iyawó, no se aparta del lado de su lado y se sienta con el iyawó durante la cena ceremonial. Después de cada invitado se ha ido, la oyugbonakán preparará el iyawó para dormir.

En el día de Itá el oyugbonakán se encarga de asistir a la oriaté con las ceremonias, pero ni el padrino principal ni la oyugbona tomarán notas en el cuaderno de Itá, sólo el afeicitá (escribano) llevara constancia de esos valiosos consejos dados por los orishas y otros mayores oloshas en la ceremonia.

El último día, el iyawó debe visitar el mercado y en algunas casas, una iglesia. El oyugbonakán es la persona encargada de esta salida y debe guiar el iyawó a través de determinados retos que tendrá ese día. Cuando el oyugbonakán regresa al igbodú, es su deber de preparar una comida para los orishas con los elementos obtenidos en el mercado.

Luego se llevará a cabo la última Rogación para el período de 7 días y acompañara al iyawó a su casa junto con su padrino principal. Los orishas serán traídos a la casa del iniciado por el oyugbonakán quien se hará cargo de colocar los orishas en una estera en un lugar adecuado.

Para el año siguiente, la oyugbonakán se encargará de hacerle al iyawó su rogación mensual y de hacer visitas sorpresa para el iyawó, estas funciones que se podrían alternar con el padrino principal. Bien sea el padrino principal o la oyugbonakán, o ambos, también llevarán al iyawó a visitar la casa de cada uno de los oloshas que participaron en el kariosha para darles las gracias por su ayuda. La presente visita social es importante porque el iyawó comenzará a poner en práctica el comportamiento social y a la vez dará respeto al orisha tutelar de cada uno de los oloshas que contribuyeron con su ashé a la vida del iyawó.

El oyugbonakán tiene un rol clave en el meta ebbó o el ebbó de los tres meses y en el proceso de presentar el iyawó a Anyá o los tambores batá consagrados, y, finalmente, durante su introducción al Igbodu.

Como se puede ver el oyugbonakán tiene muchos deberes durante y después del año en blanco y durante el resto de la vida de este sacerdote, el oyugbonakán siempre estará ahí para apoyar el padrino principal y de velar por la olosha. La oyugbonakán no desechables, su papel es uno de gran honor y respeto.

Este artículo es en reconocimiento de los servicios y sacrificios realizados por todos aquellos que desinteresadamente se han dado a la función de ser una oyugbonakán.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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3 Responses to La Oyugbonakán: Un rol de comando y respeto (Parte 2)

  1. Oba Afin Ire says:

    Me agrada el tema tratado pero triste y dolorosamente el papel que estan asumiendo algunas personas no es el adecuado. Solo estan con el Yyawo para las ceremonias de los siete dias y se olvidan del niño durante el año que recien se inicia. Ojala todos los religiosos asumieran la responsabilidad que se les da desde el dia que el Iyawo escoge a esa persona para que le guie en su vida religiosa.

    • Omimelli says:

      Oba Afin

      Queda en las manos de la comunidad recalcar a todos que hay que cumplir con las responsabilidades aceptadas.

      Tal vez una manera es por medio de conversación y la otra por medio de exclusión. Creo que si alguien no cumpleo con lo que debe hacer no se le debe incluir en más roles de responsabilidad sino hasta que demuestre que puede llevar a cabo sus compromisos de manera adecuada.

      Omimelli
      Oní Yemayá Achagbá

  2. Olo Oshún says:

    Hola, he leído varias de tus publicaciones, por su contenido respetuoso, me he animado a hacer una pregunta que desde hace unas semanas me tiene un poco angustiada.
    Estoy en preparación para mi Kari Osha, y al escoger a mi madrina, quién es la esposa del Oba Oriaté quien dirigirá la misma, les pregunté que si su hija de 12 años de edad y con 3 años de Santo podría ser mi Oyugbona. mi duda es, si yo tengo 25 años, la hija de mi madrina podría ser mi Oyugbona?
    Porque, leyendo y leyendo me he dado cuenta de la gran responsabilidad que tendrá. Le agradecería mucho su opinión. Saludos y mucho ashé para ud Omi melli!

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