Lecciones sobre el aprendizaje de tradiciones espirituales

Ser maestro, del dicho al hecho...hay un trecho.

Hay veces en que las lecciones de la vida provienen de fuentes inesperadas. Recientemente tuve la oportunidad de aprender una lección inesperada y valiosa de una persona en la que deposité mi confianza como maestro(a) —no voy a especificar su género. Para mi sorpresa, mi maestro(a) se lució con una reacción exagerada que sólo puede describirse con una palabra: Rudeza.

La rudeza en mi libro es simplemente una reflexión interna de temores y de falta de avance espiritual. La grosería no conoce el valor de la templanza, tampoco sabe cuándo buscar la clarificación y arremete de manera instantánea cual si fuera toro en una cacharrería. La rudeza es debilidad.

Sin embargo, al enfrentar tal conducta reprobable mi reacción que puede ser a veces una abrupta me sorprendió aún más, ya que fue una de perdón. Una vez que el impacto inicial de la indignación se me pasó, me sentí realmente mal por mi maestro(a). He aquí una persona con tantas cosas que enseñar pero ciego(a) por su ego y por sus actos me dejó claro que no le importa tener tacto ni corregir a un estudiante de manera digna y manteniendo su perspectiva como educador(a).

Llega un momento en que todos los maestros se sienten desafiados por los estudiantes. En la sociedad actual donde el conocimiento está disponible con relativa facilidad, no todos los estudiantes vienen siendo tablas razas o pizarrones en blanco. Algunos están hasta más adelantados que sus maestros (as) en muchas áreas, sin embargo, han seleccionado entrar en un vínculo sagrado y aprender de esa persona en particular. Ese vínculo exige el respeto, cuidado y tener una cierta sensibilidad ante muchos factores culturales y espirituales. Los estudiantes que provienen de diversas tradiciones pueden ser más difíciles de “formar” desde la perspectiva del profesor(a). El estudiante tiene que aprender a hacer a un lado sus conocimiento previos, pero el maestro(a) también debe entender que el conocimiento previo de un individuo está integrado a su ser y pedirle a alguien que se despoje de sus experiencias previas con el fin de hacer espacio para cosas nuevas es tanto imposible como lo es innecesario. ¿A caso el alumno le pide a su maestro(a) que deje de ser lo que es para adaptarse a su mundo? Entonces, ¿por qué un profesor(a) exige a un estudiante que se amolde completamente a su punto de vista?

Maestro(a), le perdono por no tener el menor cuidado sobre cómo sus palabras me hicieron sentir como estudiante y como ser humano. Le perdono por ofenderte donde no había razón para una ofensa. Voy a dejar de lado sus ideas preconcebidas y rígidas y su falta de respeto y me voy a esforzar por escuchar la voz que sé que Usted tiene muy dentro de sí y que le lleva a compartir lo que ha aprendido. Oro para que una vez más, pueda Usted escuchar a su intuición para que pueda seguir siendo un(a) buen maestro(a) y un(a) fiel guardián de las tradiciones espirituales.

Unas cuantas palabras de consejo para maestros y estudiantes:

1. Escuche, piense y tómese su tiempo antes de contestar.
2. Mida sus palabras. Las palabras cáusticas rara vez fomentan el aprendizaje.
3. Valore los antecedentes y experiencias previas.
4. Perdone y aprenda a seguir adelante.

Yo no soy la estudiante perfecta, pero tengo grandes maestros y les doy las gracias por todo lo que han compartido conmigo. Quiero agradecer especialmente a dos caballeros que con sus acciones y ejemplos han reforzado en mí el valor de elegir las palabras correctas y tomar el camino adecuado, o sea aquel en el cual no nos rebajamos con acciones poco nobles. Gracias a mi padrino de Ikofá, Iwori Oddí y a mi Babá Yeguedé.

Omimelli
Oni Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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2 Responses to Lecciones sobre el aprendizaje de tradiciones espirituales

  1. Rosario gonzales says:

    Es verdad que hay veces que debemos callar para no ofender,para entrar en la porfia con otras personas, y hasta hay veces que ganamos callando y mas adelante se discute el problema, pienso que hiziste bien en tomar esa actitud, en cuanto al perdon creo que es una de las palabras que mas uso a diario en mi mente, al perdonar nos sentimos libres de culpa para que otros nos perdonen en otro momento por nuestras acciones,creo que una de las cosas que debo agradecer a la religion es que desde que entre he moldeado mi caracter , ya no tengo genio,perdono mas y pienso mejor antes de hablar porque como dice el. Refran una lengua salva o hunde a un pueblo , asi que bienvenido tu articulo pues todos debemos moldear un poco nuestro caracter

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