Sobre el uso de títulos de la realeza y la Santería

Ellos son los que llevan la corona, no somos nosotros.

Hoy me encuentro reflexionando acerca de la humildad y el amor de Dios. Cuando llegué a los orisha vine motivada por un solo deseo: Poner mi vida al servicio de los orishas. En ese entonces, como cualquier persona recién llegada a la religión Lukumí, yo estaba ansiosa por saber quién sería mi orisha principal. Por algún tiempo se me creí ser hija de Shangó, pero entonces descubrí que Oyá tenía algunos atributos bastante chéveres y me entusiasmé con ella. Pasó el tiempo y me enamoré de Oshún y finalmente, llegué a descubrir que Yemayá era mi orisha. Me sentí afortunada y honrada de ser elegido para su servicio. La verdad es que yo hubiera sido feliz con cualquiera de los orishas. La fuerza de los orishas era lo que me movía y fascinaba.

Sin embargo, yo no llegué a este camino en busca de auto grandeza, ni para levantar un pueblo, ni para dirigir a nadie. No es mi deseo ser mejor que mis compañeros practicantes de la Regla de Osha, sólo lo que quiero es servir a los orishas y proteger las tradiciones. Por lo tanto, cuando veo cómo a la gente le gusta tanto adornarse con títulos elevados realmente me lleno de preocupación. ¿En dónde quedó la humildad? ¿Cómo fue que para mis hermanos de religión el ser una reina o el rey llegó a ser tan importante? Incluso me disgusta el término “estar coronado”, porque el kariosha lo veo simplemente como un proceso, el proceso de asentar el orisha en la cabeza. El hacer kariosha no es un símbolo de estatus para andar llenándose la boca con el mismo. Realmente siento desprecio por los que andan hablando incesantemente de su “corona”, como si se tratara de tiaras brillantes plantadas literalmente en sus cabezas infladas. Vamos a ser realistas mi gente, el orisha se lleva por dentro, dejen que sus acciones lo demuestren y no su deseo de imaginaria grandeza.

La curiosidad me hizo seguir pensando y decidí pasearme un rato por las páginas de Facebook, y una cosa me llamó la atención, la preponderancia de las personas con títulos elevados. ¿Qué pasaría si todos quisiéramos ser reyes, reinas, Madres y Padres Reales y así sucesivamente?

Hay títulos que sirven para ilustrar el nivel de habilidad que posee un iniciado, tal como Oriaté, babalawo, Olosha, Iyalosha, Babalosha, hougan, Yaya, Tata, Ngueyo, Mambo, etc. Esos son los títulos funcionales, por tanto no me molestan.

Pero los títulos ligados a la nobleza me suenan a mi más como algo para enaltecer al ego de las personas que los lucen y no es así para ilustrar qué servicios prestan a Dios y a la comunidad en la práctica de las Religiones Tradicionales Africanas (RTA).

Supongo que lo mismo se puede decir que se encuentra en otros grupos religiosos. Tomemos por ejemplo a los paganos, hay seguro muchos Grandes Maestros de Covens y de círculos mágicos, Altas Sacerdotisas y Altos Sacerdotes, Grandes Magos, Grandes Adeptos Exentos y así por el estilo… pero ¿en dónde quedaron los iniciados de rangos inferiores? Si todo el mundo es un Sumo Sacerdote, ¿dónde están los sacerdotes de bajo rango?

Volviendo a las RTA, ¿cuál es el propósito de los títulos nobles? En el continente americano ya no vivimos en una sociedad aristocrática dominados por gente de grandes títulos. Si mal no recuerdo mis lecciones de historia, los últimos reyes extranjeros que extendieron su dominio en las Américas fueron rechazados por los colonos, por lo tanto, el Rey Jorge se quedó sin dominar las Trece Colonias luego de la Revolución de América del Norte, y una serie de revoluciones nacionalistas que subsiguientemente emergieron en el resto del Hemisferio le quitaron al rey español Fernando IV el dominio de los territorios controlados por España, así como Pedro II, quien era el Rey de Portugal y perdió el dominio sobre Brasil.

Si creemos que todos los seres humanos son iguales ante los ojos de Dios y vivimos aferrados a este concepto, tendremos un grupo más humilde de los servidores de los Orishas, Ifá, y de los Lwá que vienen a ser partícipes de las bondades y virtudes que estas fuerzas espirituales aportan a nuestras vidas.

¿Hay una necesidad de tener títulos para desnudar el alma ante la Divinidad?

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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2 Responses to Sobre el uso de títulos de la realeza y la Santería

  1. rosario gonzalez says:

    bendicion
    pienso que el auge de los titulos tiene un objetivo y es atraer ahijados ,funciona como un gancho para algunas personas que desean entrar en la religion y no conocen nada sobre ella ,por lo que piensan que teniendo un padrino con tantos titulos va ser bueno para ellos ,tambien parece ser que quieren ser como los nigerianos que mucchos de ellos si se nombran con algunos titulos en su pais ,pero ya eso es una costumbre de ellos ,y si nosotros en america no la heredamos con los esclavos ,resulta ironico heredarla a estas alturas , tambien usar esos titulos demuestra falta de modestia en los religiosos , esperemos que algun dia vuelva la cordura a estos tiempos y volvamos hacer lo que antes fuimos.

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