Viviendo y lidiando con Mr. Personalidad, parte 1

Eleguá se encuentra situado majestuosamente en el centro de las creencias de cada seguidor de la Santería. Desde el más mayor de los oloshas en nuestras filas hasta el más joven de los aleyos, que apenas están descubriendo lo intricado de nuestras creencias, todos debemos de rendirle su moforibale (respeto) a Eleguá, esa es la realidad. El tiene un encanto imposible de resistir.

Para mí, Eleguá se encuentra en la sonrisa somnolienta de un niño que con abandono está recostado sobre el pecho maternal, enredando el cabello de su madre entre sus deditos haciéndolos ricitos hasta que el sueño le gana la batalla. Eleguá está en la sonrisa mellada de un viejo que lentamente se toma a sorbos su café caliente mientras se mece en su sillón. Te lo puedes encontrar de frente en una esquina, con ropas rasgadas, apestoso y con una mirada que asusta con ojos vidriosos que te estudian entre el estupor del ron y humo de tabaco. Eleguá es un diablillo de lengua zalamera con zapatos de charol y camisa de seda roja, con caderas que con soltura están listas para bailar ya sea horizontal o verticalmente. Eleguá es el relámpago de sangre que cae del cuchillo de Oggún, él es la dirección de las flechas de Oshosi y el hambre en el estómago de Osun.

Eleguá está rodeado de historias de travesuras, devoción, entrampamientos y astucia. Él es sumamente leal con quien hiende su corazón para mantenerle calientito dentro mientras él se chupa golosamente sus caramelos y paletas.

Esta es la pasión de Eleguá que me corre por los dedos mientras escribo estas elusivas palabras que me tratan de jugar trucos y probar mi habilidad de deletrear.

Eleguá llegó a mí en una tarde de verano hace casi dos décadas. Mi padrino me pidió que trajera dos gallos bien gordos. Yo me lucí en el mercado porque las criaturas que compré parecían sacadas de la película Jurassic Park, eran bien gordas y bien cascarrabias. Me dijeron que esperara afuera mientras hacían unas preparaciones. Yo estaba bastante emocionada y ni el calor de una tarde en Texas podía aplacar el sentimiento de anticipación que tenía. Entonces me llamaron a la habitación, un garaje cerrado donde estaban los Guerreros—Eleguá, Oggún, Oshosi y Osun—listos para recibir su sacrificio y ser activados. En un santiamén la ceremonia estaba montada y la sangre caiga gota a gota sobre la cabeza de cemento con hambrientos ojos de caurí. El olor a sangre y a plumas me tomó por sorpresa, el mundo pareció girar más despacio, las voces se oían a distancia y si alguien hubiera gritado ‘ojo que este árbol se viene al suelo’ yo ni lo hubiera escuchado. Estaba redondita en el piso antes de que mi esposo pudiera alcanzarme y protegerme de la caída. Sí, soy una mujer alta y criada en ciudad, no tenía experiencia con sacrificio de animales, entonces, me desmallé.

“Buena olosha que vas a ser algún día si no aprendes a lidiar con el sacrificio de animales”, dijo mi padrino Omí Oké. Sus palabras calaron lo profundo de mi mareado ego. Me prometí en ese instante que aprendería a usar la cuchilla mejor que cualquier hombre, después de todo las mujeres trabajamos con carne en la cocina todos los días, la única diferencia es que esa carne no tiene una cabeza ni revolotea nerviosamente sintiendo como se acerca el final de su plumífera vida.

Muy a propósito no estoy describiendo los detalles de la ceremonia; yo creo que cada persona debe experimentar esto como una tabla raza o un pizarrón en blanco, para que las experiencias queden fundidas en múltiples niveles. Estoy segura que cualquier aleyo diligente puede encontrar todo tipo de detalles en el Internet y en libros, la opción es de cada cual. Yo simplemente abogo por mantener algunos de los misterios de las iniciaciones sin violar y de tener los pantalones de enfrentarse a lo desconocido dejando que ese proceso te maraville y que sea una experiencia mística.

Una vez termino el sacrificio, diligentemente limpié el piso siguiendo las indicaciones de mi padrino y rece fervientemente pidiendo nunca tener que limpiar mi propia sangre o la sangre de los que amo del suelo. Pedí porque mis caminos siempre estén abiertos y de tener la bendición de aprender del propio Eleguá las primeras y duras lecciones en la Santería. Yo sabía que él iba a ser un maestro interesante y estaba lista para lo que él me quisiera enseñar, en particular porque en ese entonces estaba desempleada a causa de recortes presupuestales en donde trabajaba y sin tener prospectos inmediatos para un nuevo empleo.

No había pasado mucho tiempo después de recibir los Guerreros cuando mi vida empezó a mejorar, se me presentó una muy buena oportunidad de trabajo y las cosas iban fluyendo. Yo era bien diligente con mi rutina de dar de comer a los Guerreros todos los lunes. A Eleguá le daba su dieta fija de achá (tabaco), otí (ron), epó (aceite de corojo), aguadó (maíz tostado), y una pizca de ecú eyá (jutía y pescado ahumado), omí tutu (agua freca) y ataná melli (dos velas blancas). La vida me sonreía al fin.

Sin embargo, un día al pasar de los meses, me senté a conversar con mi padrino de Ikofá, Iwori Chigdí con la esperaza de ver porque mi Eleguá últimamente no estaba respondiendo bien. Cuando le enseñé donde tenía a mi Eleguá, padrino me dijo en esa voz lenta y profunda que lo caracteriza que yo había puesto a Eleguá holgazán con mi exagerada atención. Había demasiada golosina y demasiados juguetes en su entorno. Entonces padrino me dio un buen consejo. La vida es impredecible, tratamos de fijar rutinas y apegarnos a ellas. Pero, ¿qué sucede si no podemos mantener nuestras perfectas rutinas y nuestros calendarizados rituales? Entonces, ¿nos arriesgamos a invitar la ira de Eleguá?

Es posible ser consistente en nuestra devoción y con nuestras ofrendas sin tener que obcecarnos por apegarnos a un itinerario. En tanto que cuando realices tus rituales para Eleguá lo hagas de corazón, ya sea lunes o viernes o cualquier otro día de la semana, lo importante es que te entregues a todo acto dedicado a él. Después de todo, Eleguá es bien difícil de predecir y una relación flexible y dinámica entre el devoto y este orisha le puede ahorra al devoto muchos dolores de cabeza.

Esta es solo una página de mi jornada de casi 20 años, quédate pendiente que voy a compartir más de las lecciones aprendidas Viviendo y lidiando con Mr. Personalidad. Mientras tanto, siéntete en la libertad de usar el espacio de abajo para compartir tus propias experiencias, ya que de qué nos vale viajar con Eleguá a través de sus muchos caminos sino acumulamos un par de historias que compartir con los demás. 

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

PD. He aquí algunas de mis canciones favoritas al Sr. Personalidad

http://www.youtube.com/watch?v=Yd2RsUwCrYs

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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9 Responses to Viviendo y lidiando con Mr. Personalidad, parte 1

  1. Ossiris says:

    Muy interesante articulo e instructivo, soy aleyo alejada de mi casa santoral, mi madrina y mis hermanos de la religión… completamente sola en otras tierras. Mi madrina bien me dio ese consejo acerca de la atención a Eleggua en demasía para que no se pusiera “vago” como decimos en Pais,me dio mucha nostalgia al leer que ese consejo le fue dado a usted por su padrino.

    • Omimelli says:

      Hola Ossiris,

      Muchos tenemos la tendencia de querer agradar sobre manera a Eleguá, cuando en realidad lo más sencillo es a veces lo que más frutos rinde.

      🙂

      Omimelli

  2. iyawo says:

    Omimelli obligada mis felicitaciones,todo referente a Oscha para mi es esoecil y llena mi corazon,Toca usted a mi Padre Elgbara(Elegua) ni nene mimado,yo tengo mi y una experiencia sobre el,nunca desde que lo recivi he estado separado de mi querido Elegua,pieza importante en mi vida,es mi nene mimado,con decirle que mi ota va conmigo a donde yo valla,ha visitado paises y lo comico es que desde que preparo maletas hat que meterlo primero,en verdad es mi bebecito,cuida de mi y conmigo hemos pasado mil cosas,pero no hay sitio que yo visite y Elegua este atento,HOY dia feliz de tener mi madre Yemaya Okute y mi amado Elegua,Somos inseparables mi mimado,Maferefun Elegbara en mi vida,Asi mi santa madre yemaya okute,A nombre de ellos va la bendicion a todos,mas adelante contnuare ,la BENDIOCION YEMAYA OKUTE O . E. A.

  3. Omimelli says:

    @ iyawo

    A los Eleguá les encanta viajar, yo de vez en cuando me llevo al mio a otras tierras.

    Omimelli

  4. rosario gonzalez says:

    bendicion :
    cuando lei el titulo del articulo ,no sabia que se trataba de elegua ,en verdad el es una gran personalidad,en mi caso con el me pasa algo y es que siempre dice que quiere mas atencion ,y yo siempre lo he atendido,tengo la suerte de haber nacido de el porque mi madrina es hija de elegua y ademas mi hija mayor es hija suya .
    sobre el tengo muchas anecdotas ,la primera vez que vi algo en un vaso en mi boveda fue un elegua y me asuste mucho ,cuando investigue era un mensaje que me queria dar sobre mi hija y por este mi hija se salvo , una vez le hize una fiesta en mi casa ,pero parece que no le gusto y la queria en el jardin por lo que tuve que meterlo en una caja de regalo para que nadie lo viera y hacerle la fiesta en el jardin para complacerlo como nino al fin que es , en verdad el es como el nino mimado y travieso que todos tenemos ,hace poco compartimos un cake en la casa ,le dije a las ninas en voz baja que le pusieran un pedazo a sus respectivos elegua , luego uno de los visitantes queria comer otra vez y mi hija le dijo que todo al mundo habia comido ya y en voz alta empezo a mencionar los nombres de las personas que habian comido y cual no seria mi sorpresa cuando la escuche decir que hasta elegua tambien habia comido ya ,se podran inmajinar las risas que desperto su comentario entre las personas que conocen de la religion ,los que no sabian se quedaron en ascuas , eso me demostro que ya nuestro mr. personalidad es uno mas de nuestra familia .

  5. Annie says:

    Saludos y Maferefun Elegua todos los dias de nuestras vida.Me encanto la forma de describir su experiencia con Elegua y es asi todos tenemos una experiencia muy particular esa primera ves ese dia que uno espera a que Baba diga ya es hora de recibirlo, para mi muy impresionante por demas, detalles como usted dice no son necesarios para cada cual a de ser una experiencia unica..Creame caminar en el aire es poco…En mi caso particular pasamos una etapa muy fuerte en mi hogar, por rezones de salud y estress laboral tuve que dejar dejar de trabajar y mi esposo de dos trabajos termino con uno solo y las cosas se pusieron color de hormiga y brava, y hablando con Elegua una ma~ana me dice sacame de aqui y pome en otro lugar, bueno ya usted sabe le pregunte que donde y me indico, cuando mi esposo llego me pregunto por que y se quedo como que pensando y me dijo hay es que el quiere estar y le digo si y si lo ves esta contento se ve feliz y hay una nueva vibra en la casa asi que hay se queda hasta que el diga, pasaron unos dias y la cosa esta complicandoce mas, pero yo tranquila, llega mi esposo y me dice mira no se como pero hoy me llamo un se~or para decirme que necesitaba mis servicios profesionales y que era muy importante para su compa~ia que mi esposo trabajara para ellos, te podras imaginar eso fue una bendicion que Elegua nos dio y desde ese dia te puedo decir que mi esposo que no estaba en la religion, pues el decia que con yo estar en la religin era suficiente que el me apoyaba y ya..Ya esta para recibir sus collares y vive agradecido a Elegua y a aprendido a saludarlo y incluso habla con el… y yo mas que agradecida por todo lo que nos esta brindado y doy gracias por que mi esposso ya entiende y tiene el interes y el deceo de servir en nuestra religion, y yo digo gracias con Dios y La compa~ia ( La Religion y Los Santos todo sin ellos nada) Maferefun Elegua todos los dia de nuestras vida..

    • Omimelli says:

      Annie

      Que bonita vivencia, gracias por compartirla. No hay nada más satisfactorio que ver como los orishas le abren camino a las personas que tienen respeto y corazón para ellos.

      Uno de estos días hago más historias de Eleguá, no me faltan.

      Que siempre esté tu hogar lleno de mucha paz, amor y que los orishas les traigan abundancia en felicidad.

      Omimelli

  6. Andry says:

    Buenas noches omimelli, pues soy aleyo de acá de Venezuela y de verdad me encantan tus artículos y todas esas experiencias que has vivido, bueno voy a compartir una experiencia: hace algunos años fui a un rió y yo estaba con la broma de que quería un eleggua ( pues desde pequeño siempre me ha gustado ) y bueno me traje a mi eleggua para mi casa lo puse detrás de la puerta y ahi lo tenia mas consentido que bebe recien nacido jajajaja … pues este año hace unas semanas recibi mis collares pero resulta que el eleggua del rio que tenia no caminaba conmigo lo cual me parecia extraño por que incluso hace 1 mes le habia hecho una fiesta con guiro y todas esas cosas y se le pregunto si estaba conforme y dijo que si que estaba contento y desde que lo tengo todo lo que le pido me lo cumple asi como yo le cumplo lo que le ofresco…( varios santeros preguntaron si era otan de eleggua y dijo que si caminaba conmigo, pero en la casa de santo donde entre me dijeron que no )… Bueno lo cierto es que entendi que la cuestion no es si el camina o no contigo, todo tiene que ver la fe y el amor que le tengas; el dia de hoy tengo 2 eleggua y para mi ello son parte de mi vida y no los voy a cambiar por nada !!! 😀 actualmente estoy esperando el plante para la mano de orula y bueno esperar a ver que me dicen los santos para entrar al iyaworaje!! 😀 Pues Maferefun Eleggua y ashe para tod@s

    • Omimelli says:

      Buenos días Andry

      La realidad es que el Elegua tiene que ser determinado por medio de registro, tal como lo hicieron en tu ilé. Es bueno que te hayan entregado uno con su debido fundamento y proceso. Fíjate que en mi caso yo me enamoré de una piedrita de río y me la traje, pero nunca la traté como un Eleguá. Para mí eso hubiera sido una afrenta porque asumiría que yo como aleyo hubiera tenido el conocimiento para preparar mi propio Eleguá y para entregarmélo yo solita a mi misma.

      Como verás eso rompe muchos preceptos. El de tener padrinos, implica una auto iniciación y mucho más. Por tanto para mí esa piedrita era solo un juguete de el Eleguá que recibí a su debido tiempo. Resultó que en mi registro de entrada esa piedra que yo recogí era mi Eleguá, pero eso lo determinó mi Obá Oriaté y no yo y lo avalaron los otros iworos en el cuarto de santo y no yo.

      Maferefún la osha, pero maferefún los mayores por guiarnos. Déjate guiar y llegarás bien lejos. 🙂

      Omimelli

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