Yemayá y las albaceas de sus misterios, Parte II

Corona para mi madre que fue iniciada a Yemayá en enero de 2010. Hecha por Omimelli.

El camino hacia el Igbodu (el espacio iniciatorio) no es uno fácil para muchos. Los que hemos sido criados en otras religiones, primero debemos estar en paz con nosotros mismos y aceptar el hecho que para ser iniciados es importante entregarnos a Yemayá. Hay que estar dispuestos a vaciar la taza y a que ésta sea llenada de nuevo con otro contenido. Además del asunto de la entrega, hay en muchos casos asuntos familiares que atender y algo de lo que muchos hablan: el dinero para pagar la iniciación.

En mi caso, lo de la entrega no era problema. Yo no recuerdo cuando fue ni cómo sucedió, pero un buen día me di cuenta que yo estaba tan enamorada de Yemayá como lo estaba de mi esposo, claro está sin lo de la atracción sexual de por medio. Yo ya no podía esperar más para ser parte de ella, para estar a sus pies y a su servicio. Yemayá era el eslabón perdido en la cadena de mi felicidad y yo podía escuchar su llamado en cada célula de mi cuerpo.

Lo que sí era un reto para mi en ese momento era el dinero. Pero yo tenía fé que ella provería los recursos cuando llegara el momento indicado. Yo ya había comenzado a ahorrar, pero no estaba para nada cerca de tener la cantidad necesaria. Sin embargo, cambios y oportunidades pronto se presentarían en mi vida, pero yo no tenía idea de lo que iba a pasar.

En el otoño de 1997, yo hice un ebbó (una obra) con mi padrino de Ifá Iwori Chigdí, quien es un Awó Orunmila o sacerdote de Orunmila (uno de los orishas mas reverenciados por sus dones de adivinación que son inigualables) y él me dijo que mi vida iba a cambiar y que no me vería falta de formas de ganarme la vida haciendo buen dinero, que tendría un hogar y otros anhelos serían satisfechos. Yo me puse en sus manos con plena confianza, traje las cosas que me pidió y participé del proceso con una mente y corazón abiertos. Pronto, todo comenzó a caer en su lugar, pero aun yo no veía lo obvio, la iniciación se estaba acercando.

Para la primavera de 1998, uno de mis sueños mayores se hizo realidad, estaba embarazada en espera de mi primero hijo. Mi esposo y yo estabamos muy felices, pero aun no teníamos nuestro propio hogar y eso nos preocupaba. Para mi segundo trimestre, mi padre y yo comenzamos a subsanar diferencias personales y a comunicarnos nuevamente. A fin de ese verano, nació nuestro bebé y mi padrino Joe, Omí Oké, llevó a cabo un Wemilere (una fiesta con tambores batá) en honor a su Orisha Yemayá. El evento fue espectacular
en el muchos orishas bajaron a la tierra. Tres de ellos impartir bendiciones sobre nuestro bebé, entre ellos Elegguá, Yemayá y finalmente, Shangó quien tomó al bebé en brazos y lo elevó bailando velozmente por el salón. Yo estaba petrificada del miedo pensando que lo iba a dejar caer, pero a la vez estaba contenta sabiendo las bendiciones que recibía y el honor que le hacía este orisha. Está demás decir que el bebé fue regresado sano, salvo y sonriente a mis brazos.

Ya para el final del Wemilere, Yemayá llamó a los hijos de la casa a reunirse con ella y procedió a dar consejos a algunos y a otros reconocimiento especial. Cuando llegó mi turno, me preguntó, “¿Tu crees en mi?”. Yo no sabía porque me hacía esa pregunta, pero sin duda alguna en mi voz le dije que sí. “Entonces lleva a ese niño a bautizar a Ilé Olofi”. Ahora si que eso para mi eran palabras mayores, una verdadera prueba. Yo me había comprometido a criar a nuestro hijo en la religión Lukumí, siguiendo a los orishas. Pese a que en el sincretismo las prácticas católicas tienen su lugar, el sincretismo no era parte de mi plan. Para mi estas era una orden de peso que verdaderamente me disgustaba, pero yo tenía un compromiso con Yemayá y decidí acatar su pedido. Pero ella, quería aun más de mi. Mientras yo pensaba en las repercusiones de este evento, ella le pidió a Shangó que le trajera algo, pero no pude oir bien de qué se trataba.

En un santiamén me encontré luciendo un enorme collar de cuentas azules y blancas, el mazo ceremonial de Yemayá. A la misma vez, Shangó tal como Yemayá hizo conmigo, le hechó su mazo a Richard, un hermano del ilé. La cabeza me daba vueltas y escuché en la distancia como Shangó le pedía a Richard que fijara una fecha para Kariosha (la GRAN iniciación). Este fue el momento en que supe que no había marcha atrás, Yemayá me estaba mirando fijamente a los ojos, con sus ojos negros como la noche, ella también quería saber si me comprometía a la iniciación. Yo le dije que no tenía el dinero y ella se rió de buena gana y dando una vuelta desplegando su falda ancha como las olas del mar me dijo, “¿No confías en mí?”. Yo le contesté tímidamente, que claro que sí. Richard seleccionó el 12 de diciembre como la fecha. Yo me comprometí para el mismo día, habríamos de ser gemelos.

Yo no tenía ni una cuarta parte del dinero guardado, no tenía un hogar y estaba en un trabajo donde no apreciaban mis talentos…y tenía un bebé recién nacido.

Continuará…

Como siempre, estás bienvenido a compartir tus experiencias de camino al Igbodu.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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6 Responses to Yemayá y las albaceas de sus misterios, Parte II

  1. Rosa says:

    me encanta escuchar los testimonios de las personas acerca de su iniciacion en nuestra religion, en mi caso, soy omo Yemaya Okuti, yo tambien amo a Yemaya, por encima de todas las cosas, no me importa lo que haga o diga el mundo, quien la quiera y quien no, YO, la amo como a mi madre que es, de hecho la unica que tengo, pues la verdadera ya no esta, no importa quien falle, ella nunca falla y siempre esta ahi para mi. No me importa lo que diga nadie, si ella dice que todo va a estar bien, todo esta bien para mi, los anos pasan, las personas pasan, pero ella siempre esta ahi y ella me ama como yo la amo a ella, eso enriquece mi vida, me acompana y me hace sentir confiada en que siempre tendre exito en lo que yo me proponga y ella disponga. Cuando enferme de muerte con mi cancer, ella dijo que todo iba a estar bien, que lo unico que necesitaba era que hiciera caso a sus consejos y asi fue, hoy cumpli 2 annos de estar operada de un cancer en estado avanzado y como ella dijo todo estuvo bien, porque despues de todo el tratamiento, el resultado de la biopsia de todo lo que quitaron de mi cuerpo fue NEGATIVO, y lo que me dio la fuerza para salir adelante y soportar todo fue su palabra. tengo o no motivos para amarla y creer ciegamente en ella?IYA MIO YEMAYA!!!!!GRANDE ENTRE LAS GRANDES…….

  2. Omimelli says:

    Rosa, Oní Yemayá Okute, que hermosa confirmación de lo grandioso que el poder de los Orishas y sobre todo de nuestra gran madre Yemaya. Le voy a enviar su relato en inglés para que si gusta lo comparta en la otra página para las personas que no entienden espano y están queriendo aprender de Yemayá.

    Omimelli
    Oní Yemayá Achagbá

    • gloria says:

      Maferefum Yemaya yo tambien como su hija puedo dar fe de lo grande que es nuestra madre,tengo coronado Yemaya Okute y pase muchas pruebas desde el bendito dia que se me llevo a sacar mi angel de la guarda ante un sacerdote de Ifa y sali su hija,YA yo estaba para ser mi Kariosha,como en ese momento no podia pues en el ita de mi nieto ya con 5 años coronado Ogun salio su abuelita con una letra fuerte y mi santa hija alarmada me llamo,entonces le digo a mi ex esposo que yo necesitba al menos hacer Santo Lavado ,ya yo tenia mis collares (elekes) y pasaron unos años ,en vivenciias tristes de mi vida pero Yemaya paciente me seguia esperando,hasta que en una evolucion de mis finanzas al cuido de mi hija,me dice..madre sumo y resto ,sabes porque?digole yo porque hija? me dice para tu iniciacion,yo por poco me desmayo ,una alegria invadio mi ser,indescriptible,hoy estoy de iyawo desde el 6 de febrero,,mi Padrino Raul Santiago tambien hijo de Yemaya,El cual quiero con mi alma.
      Mi vida es la mas bella y feliz que jamas conoci,soy la mujer mas feliz del mundo,en salud ,en paz,felicidad y al lado de lo seres mas adorados de mi vida material,(mis hijos)una linda Yemaya que adoro y me regalo 2 bellos nietos,mi vida para mi es YEMAYA y sera hasta el fin como se dice ,pues tampoco hay fin,solo de la carne,ese es otro tema que se tocaran mas adelante,
      Gracias Madre mia. YEMAYA MADRE MIA TE AMO.

  3. Omimelli says:

    Yemayá nos lleva a todos de la mano, poco a poco, como buena madre que es, sabe cuando nuestros pies están listos para ir con paso corto y cuanto ya podemos correr. 🙂

  4. alfredo ramirez says:

    hola! a todos los mienbros de este bloq he leido todas sus experiencia con la dueña de los mares y madre de los orishas espero que sigan publicando mas sobre nuestra amada y querida yemaya me despido si no antes dejarle un ache para todos chaussss!!!

  5. gloria says:

    Bendicion Alfredo gracias por estar,y AMAR nuestra madre gracias por tu bendicion iyawo gloria

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