¡Los orishas discriminan y nosotros también debemos hacerlo!

Un Eleguá le dice al otro..."¡Vamos a añadir un poco de caos al registro a ver si el adivinador está despierto!"

Hace unos años, durante un tambor en honor a Oyá a mi padrino fue montado por Oyá. Mientras la orisha estaba en tierra comenzó a aconsejar a los presentes como suele hacer y para mi agradable sorpresa, la reina de la casa ejerció su poder de discriminación en su discurso. Recuerdo claramente que dijo a los allí presentes, “En esta casa hay una puerta de entrada y dos de salida”. No había lugar a duda en mi mente de que ella es quien establece las reglas de la casa. Ella dejo claro como el agua que aquellos que no se ubicaran y siguieran sus preceptos podían irse con prontitud. Para entrar al ilé hay un filtro, una puerta, para salir…y no dejes que la puerta te pegue en el trasero…hay dos puertas para escoger. Si analizamos las implicaciones de su comentario más profundamente, uno podría decir que el dejar el ilé tiene su procedimiento. O sale uno en desgracia por una puerta o se va por otra siguiendo el procedimiento adecuado.

Los procedimientos son precisamente los que nos van a salvar de cometer errores. Me alegra ver que el primer artículo de esta serie ha tocado un nervio y ha inspirado a bastantes personas a responder. Voy a abordar algunos de los puntos que los lectores han traído a colación en esta segunda parte, comenzando por el rol de la adivinación en el proceso discriminatorio de la iniciación.

La adivinación no es absoluta

El rol de la adivinación en el proceso de admitir a una persona a un ilé nunca es absoluto; no debe ser el único parámetro o principio guía o prueba Litmus para que alguien pase a formar parte de un ilé. He aquí el porqué. La adivinación de por si es un acto de discriminación selectiva donde el compartir conocimiento es aplicado a una situación por medio de la energía del oddú. Quiere decir que para que la adivinación sea efectiva, primero debe pasar por un filtro imperfecto, el adivinador (ora), quien después de todo es un ser humano.

El adivinador no sólo debe estar bien versado sobre los oddú y sus significados, sino que también debe saber cómo discriminar sobre qué información aplicar y compartir con la persona que está buscando consejo. Por supuesto, he visto muy buenos adivinadores dando consejo alguien que necesita hacer kariosha sobre qué pasos tomar previos a la iniciación para poder prepararse debidamente y depurarse al máximo antes de entrar al cuarto de santo. Pero he visto con mayor frecuencia lo que llamo yo el Terrorismo Espiritual o el tratar de meter a la gente en la Santería aterrorizándolos. Uno se topa con más de esa clase de adivinadores, de los que te dicen de las tragedias, enfermedades y del caos que se va a desatar en tu vida si no corres a hacerte santo.

Puedes argumentar lo que desees, pero la palabra de los orishas es distorsionada con frecuencia. Son muchos los que se hacen kariosha y no tenían por qué pasar a ser parte de la comunidad de iniciados. Esos son los que entran guiados por miedo y desesperación y no por amor a la religión, devoción o al hacer una decisión inteligente y concienzuda. Algunos a duras penas sabían algo de lo que es la Santeria pero se dejaron embaucar por algún adivinador astuto que en busca de dinero, ahijados y estatus los convenció de iniciarse. Esa misma gente pudo haber resuelto su situación si se hubieran concentrado en corregir fallas de carácter, asuntos de salud que hay que atender con un médico y hasta buscando apoyo de un grupo como los Alcohólicos Anónimos o hasta yendo a atenderse con un psicoterapeuta.

Solo por el hecho de que alguien tenga la posibilidad de un camino en la Santeria eso no implica que es lo mejor para esa persona. La vida tiene muchas maneras de resolver asuntos pendientes y no necesariamente esto tiene que llevarnos a hacer el sacrificio más grande que hacemos como seres humanos— el poner nuestra vida al servicio de los orishas. Hay muchos problemas que se pueden resolver sin hacer kariosha; en muchas ocasiones una iniciación menor es todo lo que hace falta. Yo he visto gente que ha dado un gran cambio para bien en su vida con solo recibir los elekes, es todo lo que les hacía falta para tener éxito. Pero no, los santeros que padecen de gula de ahijados siempre presionan a la gente para poder vender más servicios y hasta los miembros del ilé se unen en esta cacofonía de voces para presionar a los neófitos, sepan o no que están ejerciendo esa presión. Uno escucha con frecuencia a gente preguntando: “¿Cuándo te vas a hacer santo?”, “¿Qué es lo que estas esperando?”, “¿ya empezaste a guardar dinero?”. La presión de esta índole no está bien y los padrinos deben frenarla cuanto antes, pero sin saberlo o no la instan en lugar de refrenarla, en particular en los ilés que son fábricas de kariosha.

Para ilustrar el punto aún más sobre porque la adivinación no es absoluta, voy a ofrecer un ejemplo de mi propia experiencia. Yo tenía un ahijado que recibió una muy buena adivinación en la cual se le marco hacer kariosha. Sin embargo, el iré que vino en ese registro se tornó en osogbo porque él no se encargó de tomar los pasos preparatorios para llegar a hacer kariosha y al desviarse de las reglas de la casa. Esta persona fue admitida por Yemayá, pero sus acciones le llevaron a alejarse de su meta. Si, el tenía un camino como olosha pero lo destruyo al rehusarse a seguir las reglas de la casa y por no mejorar su carácter. Si esta persona hubiera abandonado sus vicios, limpiado y organizado su vida según se lo marcó Yemayá su vida, en lugar de caos hubiera podido florecer y convertirse en un olosha ejemplar.

Cuando yo hablo de algo, lo hago con propiedad, desde un punto de vista de experiencia, no solo por hablar y por hacerle gastar a usted su tiempo leyendo. El tenga oídos que escuche. El que quiera tomar un registro como el único parámetro de consideración para entrar a un ilé como olosha, sin usar su criterio y poder de discrimen, aprenderá a golpes. La adivinación no es algo absoluto.

Ahora, no me vaya a mal interpretar, yo no le estoy faltando el respeto a los adivinadores ni estoy minimizando la importancia que esto tiene en el proceso de adivinación. Estoy simplemente indicando que las personas tienen que considerar las cosas cuidadosamente. Pregúntese las siguientes cosas antes a la hora de buscar el consejo de un adivinador:

1. ¿Conoce bien al adivinador?
2. ¿Esta persona está a la cabeza de un ilé estilo fábrica de iniciaciones?
3. ¿Cuál es el record de éxitos que ha tenido el adivinador resolviendo situaciones difíciles sin recomendar hacer santo como sacrificio máximo?
4. ¿Esta persona le recomienda a usted un plan de acción paulatino para mejorar su carácter?
5. ¿Esta persona es de la mentalidad de Terrorismo Espiritual?
6. ¿Este adivinador es objetivo?
7. ¿Esta persona escucha el consejo de otros iworos (hermanos iniciados) mientras hace la lectura o al momento de dar los consejos?

La adivinación puede ser un arma de doble filo usada para fijar un patrón energético de un determinado oddú en un plan de acción a favor del adivinador. Digamos que estamos lidiando con una fábrica de oloshas o de Ifá (sí se ven muchas de estas) y el adivinador desea atraer a más gente para iniciar. Este adivinador puede manipular los resultados de la lectura a su beneficio. El oddú es una energía viviente que es llamada a manifestación por el olosha. Una vez que esta fuerza es puesta en marcha o activada y se marca ebó, se tranca a la persona en un camino que pudiera resultar inesperado. Las palabras de los oloshas son también de tanta importancia como el oddú que sale en el registro. Ese ashé que las personas tienen en su palabra se conoce como ashé semilenú. Las palabras tienen poder. Por lo tanto, la adivinación y el oddú per se no son absolutos, tienen que ver mucho con la intención del adivinador y pueden ser amplificados o minimizados dependiendo de la destreza del adivinador.

Me alegro mucho que este artículo haya causado una reacción visceral o que haya puesto algunos nervios de punta y francamente me lo esperaba. Creo que según lo escribía tenía a Elegua cerquita. Él es un agente de cambio, regente del pensamiento y de las comunicaciones y es el inicio de los cambios. Si, voy a hablar del asunto del Internet…no estoy rehuyendo del tema, los que me conocen saben que no soy persona de sacar el cuerpo a ciertos temas, por el contrario, la timidez no me gana.

Omimelli
Oní Yemayá Achagbá

About Omimelli

I am a Olosha or Santera and for years I have been at the service of the Orisha and the community. I am initiated to Yemayá and my father in osha is Aganjú. I am also an initiate of Palo Mayombe and hold the title of Yaya Nkisi. As part of my daily devotional I spend time at my bóveda and work with my spirits on regular basis.
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One Response to ¡Los orishas discriminan y nosotros también debemos hacerlo!

  1. Eusebia Prieto Rodríguez says:

    Estimado arbure ,hace tiempo no había visto a alguien con los pantalones bien puesto y decir tantas verdades como lo ha hecho usted ,verdaderamente lo felicito porque si es cierto que casi se le pone una soga al cuello al aleyo,bien es cierto tambien que muchos por desconocimiento llegan a esta face,lo que hace que nuestra religión se denigre cada día más incluso de personas que no estan iniciados en esta religión y coronan osha,y les hacen barbaridades a los ahijados ,conozco de muchos casos así ,como tambien sería muy bueno aludir aquellos que anuncian por televisión y otros medios los trabajos que hacen que es secreto nuestro exclusivo,pero además son tan incautos que en medios televisivos hacen amarres,y trabajos malos donde toda aquella persona que lo ve se aterroriza y nos llaman bruje ros ashé y felicitaciones por su reflexión

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